Eduardo Morón

La palabra de Eduardo Morón

La necesidad de una reforma del mercado de capitales

noviembre 6, 2026
Compartir:

Eduardo Morón

Presidente de la Asociación Peruana de Empresas de Seguros, APESEG

El ministro de Economía y Finanzas ha planteado la necesidad de impulsar cambios importantes en la manera disfuncional como opera la economía peruana en cuatro aspectos: mercado laboral, evasión tributaria, inversión pública y mercado de capitales. En esta columna (y en las siguientes) abordaré los desafíos pendientes en cada uno de estos aspectos para destrabar el potencial de nuestra economía.

Hoy, nuestro mercado de capitales tiene un amplio margen de crecimiento. La profundidad del crédito bancario sobre el PBI alcanza apenas el 40%; mientras que en Brasil es el doble, y en Chile supera el 100%. Por su parte, la Bolsa de Valores de Lima solo tiene 300 emisores, una cifra insuficiente para ofrecer una verdadera diversificación a los inversionistas.

Empecemos revisando seis efectos de tener un mercado de capitales aún subdesarrollado; es decir, un mercado pequeño en volumen y de reducida liquidez, donde los instrumentos financieros no se negocian con la regularidad necesaria para determinar su verdadero valor.

1. Las compañías medianas tienen acceso a un financiamiento relativamente caro.

El acceso al crédito es esencial para el crecimiento de cualquier empresa, pero si ese costo es alto, termina siendo un obstáculo para su crecimiento porque es muy difícil encontrar segmentos de mercado lo suficientemente productivos que puedan pagar tasas altas. Al final, rompemos la cadena de crecimiento de las empresas medianas y terminamos generando una suerte de espacio vacío en la estructura empresarial del país donde faltan empresas medianas. A esto se suma una regulación tributaria y laboral escrita como peldaños abruptos que desincentivan el paso de una pequeña empresa a mediana.

Hoy en día una empresa mediana que busca crecer solo tiene dos opciones disponibles: un crédito bancario o su propio flujo de caja. No tienen —aún— acceso al mercado de bonos corporativos ni mucho menos a una emisión de acciones.

2. Sesgo a financiar inversiones de plazo menor.

Los bancos por su naturaleza transforman depósitos de corto plazo en préstamos de corto y mediano plazo; la financiación de plazos más largos no entra en su dinámica habitual. Sin un mercado de deuda privada o fondos de inversión estructurados (por ej., activos alternativos, project finance), las empresas peruanas terminan dependiendo excesivamente del endeudamiento bancario a corto o mediano plazo, lo que genera un descalce de plazos que frena grandes decisiones de inversión.

3. Las PYMES y startups necesitan más instrumentos financieros para su desarrollo.

Una pyme no solo requiere crédito de capital al alcance para su desarrollo, sino que necesita un mercado secundario ágil y plataformas de titulización de activos (como facturas, garantías mobiliarias o créditos) sin pasar por intermediarios costosos.

4. Los pensionistas podrían tener mejores pensiones y fondos más diversificados.

Cuando ahorramos en nuestras cuentas previsionales, los administradores invierten esos recursos en los activos disponibles en el mercado. Si no se permite una mayor diversificación en el exterior, esos recursos inevitablemente se concentrarán en activos como bonos del gobierno, o desproporcionadamente en activos listados en la bolsa local comprometiendo la rentabilidad o la diversificación de los fondos.

5. Menos ventanas de liquidez genera empresas menos resilientes.

Del mismo modo que un país resiste mejor los momentos de crisis cuando tiene acceso a múltiples opciones de liquidez, las empresas con múltiples canales de financiamiento pueden soportar mucho mejor las coyunturas difíciles. Esta solidez financiera permite sostener mejor la creación de empleo formal y el aumento de la productividad de las empresas, por lo tanto, resguarda los puestos de trabajo de calidad.

6. Vacíos que alimentan los mercados informales.

Una dimensión que no debemos olvidar es que los vacíos que dejan los mercados formales los llenan los mercados informales. Desde prestamistas informales a esquemas criminales como el gota-a-gota no solo cobran tasas usureras, sino que utilizan métodos violentos de extorsión y cobro que terminan por ahogar cualquier emprendimiento. Del mismo modo, quienes como inversionistas buscan retornos más altos en este tipo de propuestas terminan arriesgando la totalidad de sus patrimonios al colocar sus recursos en vehículos sin ninguna supervisión ni garantía.

A mi juicio, estas son las razones fundamentales para tomar acción. Confiamos que el trabajo de esta comisión presidencial permita construir un mercado de capitales formal mucho más profundo y diversificado, a la altura de las necesidades de las empresas y trabajadores en el Perú.

Un mercado financiero más profundo puede ser el gran habilitador de muchas ideas de negocio que hoy no prosperan porque nadie tiene la paciencia de verlas germinar o porque terminan en el pantano de los mercados informales. Démosle una mejor oportunidad al talento creativo de los peruanos.

Fuente: Diario Gestión

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Más notas de prensa

¿La ayuda del Estado debería ser incondicional?

Ver más

Los niños que dejamos de tener

Ver más

Tu empresa y el clima

Ver más